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Alhambra y Generalife

Historia de la Alhambra

La Alhambra es la ciudad palatina construida entre los siglos XIII y XV por la última dinastía de los reyes musulmanes, los Nazaríes. Representa el mejor ejemplo conservado a nivel mundial de la arquitectura civil de la Edad Media.

Retrocediendo en el tiempo para una mejor comprensión del mundo andalusí, podemos comenzar con la rápida expansión del Islam en el siglo VII hacia el este (luchando contra persas y otros pueblos hasta la China e India actuales) y oeste (donde el imperio bizantino controlaba el norte de Africa), llegando el primer contingente de invasores a la hispania visigoda a principios del siglo VIII. A la base hispano romana, minoría gobernante visigoda, asentamientos judíos etc. se unen gentes  del próximo oriente que llegan como clase dirigente (árabes ) y una mayoría de tropas de origen norteafricano (berebéres), se crea pues una cultura de mezcla en lo racial y en lo lingüístico y religioso. A partir de aquí dividimos la historia de Al Andalus, nombre dado por los invasores al territorio peninsular, en distintas etapas:

- Emirato: Hasta el siglo X, donde los dirigentes andalusíes dependen del califa de oriente y las siempre cambiantes fronteras entre el mundo cristiano y el mundo musulmán coinciden con el curso del río Duero y el Ebro.

- Califato: El califato independiente omeya con capital en Córdoba, escindido del califato abasí de Bagdad, que se mantuvo hasta principios del S XI y representó el momento cumbre del mundo andalusí.

- La época de disgregación y retroceso territorial del Islam peninsular que marca el final del califato, siglos XI y XII, con nacimiento de taifas o reinos independientes y nuevas invasiones de “ayuda” de dinastías norteafricanas que no consiguen detener el avance de los reinos cristianos hacia el sur.

- La supervivencia del reino nazarí de Granada , siglos XIII, XIV y XV que abarcaba aproximadamente la mitad oriental de Andalucía, la zona bajo el valle del Guadalquivir protegida por  cordilleras montañosas. Este es el momento en el cual se inició la construcción de la Alhambra como ciudad real para la corte Nazarí, en un emplazamiento ideal en lo defensivo y con buen acceso al agua de la sierra Nevada.  

La construcción de la Alhambra se inició en el extremo que hoy conocemos como Alcazaba en el siglo XIII, barrio castrense con la torre que fue residencia del rey fundador de la dinastía. Con el tiempo se extendió  hasta llegar a sus dimensiones actuales, creciendo no sólo  el número y tamaño de residencias reales de distintos reyes de la dinastía, sino también el entramado de la medina de la Alhambra, aquellos barrios para la servidumbre, funcionariado o  artesanos y los edificios como tenerías, fábricas de cerámica, mezquitas, baños o la ceca. Extramuros se construye a principios del siglo XIV la almunia del Generalife, finca de recreo con huertas, jardines y coto de caza de los sultanes granadinos.

Hoy en día la zona mejor preservada la constituyen los palacios de los monarcas Yusuf I y su hijo y sucesor Muhamad V, ambos del siglo XIV, bellos ejemplos de arquitectura palaciega islámica con estancias ordenadas alrededor de patios en origen ajardinados, pudiéndose también en ocasiones visitar otras torres que fueron residencia de otros sultanes de la dinastía en los siglos XIII y XIV.
 

En el año 1492 Boabdil, el último sultán de la dinastía, con su rendición ante el largo asedio de las tropas castellano-aragonesas de los reyes católicos, marca el fin de una época y comienzo de una serie de cambios que modifican de forma notable la fisonomía de la Alhambra. Se construyen monasterios donde antes hubo palacios, iglesias donde hubo mezquitas, y nuevas residencias como el palacio renacentista del emperador Carlos V para una corte muy diferente en una época distinta. Se nombran alcaides cuya misión es gobernar y preservar la ciudadela, se acometen reformas varias, pero también en el siglo XIX se destruye gran parte del complejo durante la invasión napoleónica e incluso sufre periodos de abandono que ahondan su declive. Es en el siglo XX cuando se inicia un  nuevo periodo con la restauración y reconstrucción de las zonas más dañadas y llegan las visitas turísticas, convirtiéndose en lo que hoy es, no sólo un monumento visitable en continua transformación sino también un centro de investigación de primer orden que genera cientos de publicaciones académicas anuales.

fotos cedidas por EDILUX